miércoles, 17 de septiembre de 2008

Sin el campo

Sin el campo no tendríamos asado ni mamaderas. Sin la soja y el trigo no tendríamos tantas reservas en el Banco Central ni tantos alimentos. Tampoco existiría la Sociedad Rural ni, como contrapartida, la Unión Industrial. Ni siquiera tendríamos ranchos, y ni hablar del mate y el vino. Jaureche no hubiera escrito “El medio pelo en la sociedad argentina” ni Echeverría “El matadero”, José Hernandez el “Martín Fierro” y Guiraldes “Don Segundo Sombra”. Tampoco Borges hubiera escrito “La cautiva” ni Sábato “Sobre héroes y tumbas” y Roberto Arlt, Marechal y Cortázar no hubieran sido los escritores de la ciudad, y así los argentinos nos habríamos quedado sin saber qué es el campo y cuáles son sus bienes y sus males. No habría tanta historia económica de fortunas agrarias, ni largos apellidos de antigua prosapia.
Sin el “campo” no sabríamos de estancias tan grandes que el viento no alcanza a soplarlas por completo, ni de peones tan pobres que ni apellido tienen. Sin el “campo” no habría tantas vacas y gracias a ellas ¡Y a Dios! tenemos asado y gracias al asado tenemos proteínas buenas y colesterol malo. Y gracias también al asado –o en el peor de los casos a la carne- las argentinas disimulan su ignorancia culinaria con un bife vuelta y vuelta. Sin el “campo”, por fin, no habría tantas carnicerías, verdulerías, panaderías o supermercados…aunque sin éstos nadie sabe dónde se metería el “campo” todas las vacas y el cereal que produce, del mismo modo que nadie sabe cómo haría el “campo” para producir lo que produce sin los tractores y cosechadoras que se producen con materias primas que el ”campo” no produce.
Sin el (lock out del) “campo” no nos hubiéramos enterado de que existen “pequeños productores”, que apenas explotan o arriendan 200 o 300 hectáreas y que, según la zona en donde se hallen, tienen apenas una renta de entre 17000 y 35000 pesos mensuales.
Pero entonces, ¿Cómo deberíamos llamar a los pequeños, diminutos, imperceptibles ciudadanos que ni siquiera tienen un terrenito, y que sobreviven con un sueldo de 800 o a lo sumo 1500 pesos por mes? No jodamos: Un pequeño elefante no deja de pertenecer e la especie de los elefantes y por la tanto bastante o mucho más grande que la mayoría de los animales. Nadie dice que un pobre es pequeño. Es pobre o no es pobre. No está de más aclararlo. Todos somos peces, pero algunos son tiburones y otros somos mojarritas.

por: Fundacion (fpucara@yahoo.com.ar)

gracias por el aporte.

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